Boom!

COVID-19 obligará a revisar las políticas de la Unión Europea ante 2020/30: ¿Unión o conflicto?

La Unión Europea tiene dos zonas, norte y sur, bien diferenciadas económicamente, podríamos decir que hay otra división vertical, este y oeste, al este se encuentran algunos países que pertenecieron a la Unión Soviética. Ahora forman parte de la Unión Europea aunque tienen sus similitudes entre ellos, también son distintos, algunos se han desarrollado de forma distinta a sus vecinos ex soviéticos. La Europa de las dos velocidades económicas se está acentuando aún más en esta pandemia mundial que por primera vez en mucho tiempo azota Europa de forma brutal. En la última década del pasado siglo XX y el joven siglo XXI, el mundo conocido como occidental parecía librarse de todas las pandemias que han surgido en el mundo. La vieja Europa que ha sufrido guerras, hambrunas y desastres ahora se tiene que enfrentar a una pandemia, pero ahora lo hace unida bajo el paraguas de una supranación llamada la Unión Europea.

La teoría de la UE es fabulosa. Así lo han trasmitido siempre desde que exite Tratado de Roma (1957). Los documentos, sus declaraciones, son poesía idealista. La Europa unida, democrática, igualitara, solidaria etc. La realidad es otra cosa. ¿Qué se obtiene directamente de la ciudadanía europea, a parte de palabras tan bonitas? ¿Se podría ser solidario económicamente, a la vez que la libertad de movimento tanto privado, estudios, trabajo etc, y no tener tanta dependencia legislativa? ¿Funciona realmente la Unión Europea tal como está hoy? A veces, pareciera que, al intento de resolver un asunto, éste genera otro nuevo. Se tira del hilo y sigue saliendo madeja, la solución y acuerdo sobre un asunto, genera otro tema disonante.

Los países de la Unión Europa son muy diferentes entre sí. Esto es una riqueza cultural extraordinaria que sería un pena perder al uniformar políticas sociales sin fundamentarlas en la base cultural y económico-social de cada Estado. ¿En base a qué la UE unifica? Siempre enfocándose entre los países fundadores y más «ricos». Son esos países los que imponen los parámetros, al mismo tiempo que la sociedad civil de esos mismos países se quejan de estar alimentando a los países «más pobres». Algún Ministro de algún Estado cuyo nombre todos sabemos, una vez dijo «que no quería pagar la «fiesta» a los países de la Europa del sur. Comentario egoísta y patoso donde los haya, sin fundamento y sin ninguna responsabilidad política. La tendencia del «más fuerte» imponiendo sus leyes, sus normas económicas, sus decretos, sus condiciones, ha sido la forma Imperialista sine qua non, no hubieran sido eso mismo, Imperios.

En estos momentos con la crisis mundial del COVID-19, Europa se encuentra en una encrucijada poco deseable. ¿Veremos los verdaderos intereses ahora? Si extrapolamos la UE hacia una persona, siempre se dice que se ve de qué pasta está hecha dicha persona en las crisis y no en los buenos momentos. Ahora se tienen que tomar decisiones que van a determinar el futuro de la Unión Europea. Ya está servido el problema y aún está demasiado caliente para comérselo. Por un lado, tenemos la salud y la seguridad de los ciudadanos, las personas en definitiva; Por otro lado, tenemos la economía, las empresas y ciertos sectores económicos. Una respuesta de la UE ante el COVID-19 es: «Velar por la salud y la seguridad de nuestros ciudadanos es para la UE la máxima prioridad. Pero además, tanto la UE como sus Estados miembros actúan resueltamente para mitigar el impacto socioeconómico de la pandemia y sostener el empleo. La UE moviliza todos los medios a su disposición para ayudar a los Estados miembros a coordinar sus respuestas nacionales, lo que también incluye facilitar información objetiva sobre la propagación del virus y los esfuerzos que resultan eficaces para contenerlo».

Fijémonos donde dice: «que la seguridad y la salud es prioridad … pero que el impacto socioeconómico y sostener empleo es también importante»- Entonces hay cierta contradicción. Es justo lo que decíamos antes, cuando se tira del hilo al resolver un problema parece que hay problemas afluentes que también hay que atajar. Eso es por los diferentes intereses de sus Estados miembros. La Unión Europea, como soft power, en su conjunto, está en una tesitura muy complicada. Sin duda la pandemia pondrá a prueba si es que hay dicha «unión». La unión significa que a veces los miembros de cierto grupo tienen que sacrificarse por los más débiles. Así sucede con el ámbito familiar por ejemplo. Parece ser que también la COVID-19, ha generado cierta competencia entre los Estados en la forma de afrontar la crisis. Hay una retahíla de millones destinados a esto y a otras causas, como generar empleo, material sanitario. No obstante, viviremos tiempos extraños y complejos, cuando por un lado todo parece volver a los estado-nación, nunca antes va a ser tan necesario que Europa mire hacia un futuro común integrado, dado que ni países grandes como Alemania, sólos, serán capaz de afrontar todas las complejidades y cambios que habrá en el futuro económico y social.

La UE está acelerando e impulsando la investigación sobre la COVID-19, para lo que ha movilizado:

  • 140 millones de euros para desarrollar vacunas, nuevos tratamientos, pruebas de diagnóstico y sistemas médicos que permitan evitar la propagación del coronavirus y salvar vidas
  • 72 millones de euros para terapias y diagnósticos a través de la Iniciativa sobre Medicamentos Innovadores (IMI), además de los 45 millones de euros de contribuciones de socios privados
  • 122 millones de euros a través de una convocatoria urgente para reforzar la capacidad de fabricación y despliegue de soluciones y mejorar la comprensión de la epidemia
  • 48,2 millones de euros ya concedidos a 18 proyectos y a 140 equipos de investigación a través del programa de investigación Horizonte 2020
  • 314 millones de euros destinados a pymes y empresas emergentes para encontrar soluciones innovadoras contra el brote de COVID-19 a través del acelerador del Consejo Europeo de Innovación.

La UE ha actuado con rapidez para redirigir los fondos de la UE a la ayuda a los Estados miembros:

  • 37.000 millones de euros de los Fondos Estructurales para ayudar a los países miembros y sus ciudadanos en la lucha contra la pandemia
  • hasta 800 millones de euros a través del Fondo de Solidaridad de la UE, modificado para prestar apoyo a los Estados miembros afectados por crisis de salud pública tales como la creada por la COVID-19
  • otros 3.100 millones de euros desbloqueados del presupuesto de 2020 para responder a la crisis.

Todos estos datos se pueden consultar en la web de la UE.

Cuando uno piensa en esa cantidad de millones, se pregunta donde van exactamente. Parace muchísmo dinero, y no sólo es lo mencionación arriba. Además existe un plan exhaustivo de recuperción que reza otra cantidad de millones para esto o aquello. ¿Qué beneficios hay para la ciudadanía europea de «a pie»? Las personas normales, gente que ha perdido sus empleos, están en el camino a no tener ningún ingreso y tendrán que recurrir a la caridad (muchas veces de vecinos u organizaciones no gubernamentales) ¿Dónde están ahí los millones de la UE? ¿Existe transparencia en las cuentas? Veremos… Lo cierto es que serán los gobiernos de cada Estado quien destine el dinero a las contingencias. La Unión Europea extiende la chequera y los Estados destinan los recursos como creen conveniente. «Hemos relajado nuestros marcos tributario y de ayudas estatales para conceder a los Estados miembros margen de maniobra. Estamos utilizando cada euro disponible del presupuesto de la UE para dar apoyo al sector sanitario, los trabajadores y las empresas, y movilizando financiación de los mercados para ayudar a salvar empleos».

En lo que se refiere a los empleos, la OCDE ya ha avisado que la medida en España de los ERTE´s (Expediente de Regulación Temporal del Empleo) no se podrá sostener más allá de diciembre de este año (2020) dado que muchos de estos empleos desaparecerán. Lo cierto es que la pandemia COVID-19 ha venido en un momento oportuno para que muchas empresas cambien sus paradigmas de producción de forma drástica. Ya en la industria del automóvil había un cambio de producción con la robótica. Pero en muchos sectores con grandes producciones también. La mano de obra humana no es ya en muchos puestos de trabajo necesaria. Y la Robótica y la Automation se está abriendo paso en las últimas décadas de forma exponencial. Ahora ya, con las medidas de «seguridad» por la COVID-19 hay muchos puestos de trabajo que serán las máquinas que lo hagan. Así pues, las personas nos vamos a callar cuando los camareros, auxiliares de vuelos, cajeros de mercados, etc sean robots por que nos sentiremos más «seguros». Cuando de hecho, estos cambios ya se estaban implementando poco a poco sin darnos cuenta. Así es que los trabajos ya están mutando, habrá miles de personas que tendrán que reinventarse (o morir) para seguir siendo competitivos en el mundo laboral.

«Workforce transformations are no longer an aspect of the distant future. As shown in the five-year outlook of this report, these transformations are a feature of today’s workplaces and people’s current livelihoods and are set to continue in the near term. We hope this report is a call to action to governments, businesses, educators and individuals alike to take advantage of a rapidly closing window to create a new future of good work for all«. World Economic Forum 2018. «Las transformaciones en la fuerza laboral no son ya un aspecto de futuro lejano. Como se mostró cinco años atrás en este informe, estas transformaciones son una característica de los lugares de trabajo de hoy y de los sustentos actuales de la gente y son una realidad para su desarrollo a corto plazo. Esperamos que este informe sea una llamada de atención para pasar a la acción a los gobiernos, empresas, educadores e individuos igualmente para aprovechar esta ventana de oportunidad que se cierra para crear un nuevo futuro de buen empleo para todos».

Así pues, una buena utilización de esos fondos europeos sería destinarlos a la educación de las personas para los trabajos del futuro, así en España no nos tendremos que lamentar en un medio/largo plazo cuando surjan crisis de lo que sea, de que hemos seguido sin aprender poniendo los huevos en la misma cesta una vez más. Hay que tener un cambio del sistema económico productivo social y de educación en este país, no estar en el turismo (que está muy bien), el ladrillo (que también), los servicios, todo mano de obra. Potenciar la Investigación, la creación de Institutos Tecnológicos de prestigio (pues las máquinas harán el trabajo para el 2025), nuestra Cultura y Patrimonio Cultural saber gestionarlo para que sea un bien dentro del sistema económico, que ya lo es, pero que no se le dan medios para que crezca y sea un valor añadido al balance de cuentas. Estamos en un momento crucial y esperemos que nuestros gobernantes sepan utilizar tantos millones que parece que vamos a obtener de la UE. Tenemos que estar en la vanguardia del futuro de la fuerza de trabajo, la robótica, el desarrollo de APP´s, en definitiva, o nos ponemos las pilas o paseremos a formar parte otra vez de los países de migrantes en busca de oportunidades.

Join the discussion

  1. Michael

    Realmente disfruté tu artículo. En la parte final, estoy completamente de acuerdo en que tenemos que invertir en educación, la cultura y potenciar la investigación. Muchas gracias BGD!

    • BGD

      Hola Michael! Gracias por comentar.Sería el siguiente paso, ahora que sabemos que hay acuerdo, no lo sabíamos al escribir el artículo. Han salvado, de momento, la «unión» pese a algunos. El dinero, hay que exigir transparencia para saber exactamente donde va cada céntimo. Admin. BGD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.