Teatro

Teatro Español estrena «Atentado» en la Sala Margarita Xirgu.

Con un reparto excepcional, María Morales, Eva Rufo y Ángel Ruiz. Félix Estaire autor y director, cuenta con la co-dirección de Xus de la Cruz. Estreno absoluto. El texto pone en jaque la idea maniquea del bien y el mal, la víctima y el verdugo, la verdad y la mentira. Haciéndonos pensar y dudar de incluso nuestra propia capacidad de libertad de elegir. Hasta el 16 de Febrero.

Sin especificar en nombres y apellidos; no hay explícito un gobierno, o estado/nación, tampoco un grupo terrorista. «Atentado» nos muestra la mecánica de unos hechos, sus consecuencias y motivaciones. El espectador editará con su propia información de qué o quién se pudiera tratar. Un museo en Europa, puede ser cualquier ciudad. Lo que importa es el contenido, que implican los mecanismos de comunicación y procesos de la información actuales en el mundo global, con unos intereses globales así como, consecuencias globales.

Atentado es el resultado de un proceso de creación y escritura del texto complicado. Al autor le interesa que se genere debate, que se genere movimiento a través de la reflexión teatral, pero en este caso, para ser cuidadosos y respetuosos con el tema, han necesitado estar muy atentos a la limpieza y a la claridad de las palabras.La obra se terminó de escribir en el año 2017 y su estreno oficial se produce en 2020. Han pasado casi cuatro años desde que esta idea empezara a rondar en la cabeza del autor y tres años desde que se terminara el texto. En todo este tiempo, se ha trabajado con el máximo y absoluto respeto por las personas a la hora de enfocar el tratamiento de un tema que puede resultar delicado y sensible. (Teatro Español)

En Atentado, nada es lo que parece. El ritmo frenético del texto obliga a estar con los oídos bien atentos. Dos personas se encierran en un cuarto de limpieza, huyen de una horrible explosión y de terroristas armados. Se esconden en ese cuarto intentado sobrevivir, que nadie les encuentre. Ella ha sido conducida ahí por uno de los operarios de las cámaras de seguridad del museo. Al parecer el operario la «ha salvado» de entre los cuerpos sin vida de una de las salas. Se ponen a discutir confrontados por dos puntos de vista totalmente distintos. En el diálogo, el texto muestra perspectivas contrapuestas, el espectador puede entender los puntos de vista de ambos basándose en sus razonamientos elocuentes. Es lo interesante del teatro, somos testigos de la grieta o hueco que existe en cualquier razón en contra o a favor de algo. Los claro-oscuros de cada opinión, de cada argumento, de cada verdad absoluta en apariencia.

La puesta en escena transcurre en el museo. En la sala Natalie se vale de la imagen de un cuadro, para explicarnos; «que no es tan fácil saber la verdad si es que la hubiera». La verdad sesgada por el marco cuadricular, nos muestra una escena de una decapitación, pero, ¿y lo qué no se ve? Los hechos son también imagénes enmarcadas en forma cuadricular, que muestran un ángulo y esconden otros. Dependiendo del ángulo que vemos, formaremos una opinión u otra, pero el hecho, la escena en sí, no dejará de ser la misma. Ese marco nos muestra una parte de un todo, un instante del tiempo total de la acción. En «Atentado» el texto es ese cuadro, con la diferencia que por un momento el cuadro gira y nos muestra la «cara B». La verdad habría que mirarla en ángulo de 360ºC. Nos invita a la reflexión sobre si lo que vemos (o nos dejan ver) es suficiente para formar una opinión, para saber la «verdad», si esa imagen o parte del todo, es suficiente para distinguir a la víctima y al verdugo. La obra ES «lo que NO se ve», por eso es tan importante tener «la duda» razonable. El texto nada simplista, relativiza los paradigmas de lo justo e injusto. Apela al reduccionismo del bien y el mal, buenos y malos, víctimas y verdugos.

Desde la izquierda Eva Rufo y María Morales

¿Se puede manipular la imagen con la palabra? ¿Qué es más poderoso en nuestra mente, las imágenes que vemos o las palabras que narran esas imágenes y quizá nada tienen que ver con ellas? Lo que está claro es que juntas son una herramienta precisa de manipulación de ideas. Ambos personajes encerrados en el cuarto de limpieza debaten sobre este asunto. Nos recuerda a las imágenes que usan los medios de comunicación en las noticias, cuando nos cuentan algo que ha sucedido. Nuestro cerebro asocia la imagen, se corresponda o no, con las palabras creando así un hecho inescrutable y verdadero, que será muy complicado quitarnos de la cabeza, o pensarlo como una manipulación. Somos susceptibles a caer en las redes de estas herramientas que usan los poderes para obtener beneficio propio. Así pues, vemos un acto violento como una «guerra legítima» o como «un acto de terrorismo». La acción cambia según quien da los nombres.

Según sus directores, “nuestra intención, en todo lo que hacemos, pasa por proponer y plantear una mirada reflexiva sobre nuestro presente. La idea es intentar crear un espacio de diálogo que permita ahondar en el drama y nos quede espacio para el diálogo.”

Natalie (Eva Rufo) es la directora de informativos, recibe direcciones de la jefa de comunicación del gobierno de turno, Helen (María Morales). Natalie se debate internamente entre su «deber» y la verdad. Vivimos en un mundo en el que parece que si no devoras, terminarás siendo devorado. Lo moral queda a un lado y con remordimientos Natalie desempeña su trabajo aún sabiendo los riesgos que causarán en su persona. Es que todo tiene un precio. El personaje de Natalie también crea su propio debate interno, preguntándose al mirar el cuadro ¿quién es la víctima? la respuesta es ambivalente y dual. La víctima podrá ser una u otra dependiendo de las palabras que se eligen al describir los hechos. ¿Manipulación? Quizá, pero también cuestión de perspectiva.

Hay un libro de Mohsin Hamid «El fundamentalista reticente» que toca ciertos elementos de la obra «Atentado». ¿Cómo se hace un terrorista? ¿Por qué siempre tenemos la misma imagen física del terrorista? Sin duda, tenemos mucho prejuicios preconcebidos acerca de este tema ¿Qué tienen los medios de comunicación o los mensajes políticos que ver con nuestros prejuicios? En una parte de la obra, está este debate; ¿por qué matar causando dolor a inocentes? pregunta que se hacen los dos en el cuarto de limpieza, donde ninguno sabe realmente responder, pues es un círculo vicioso. Otra vez, las palabras, ¿son víctimas o daños colaterales? ¿son terroristas o soldados? ¿legítimo o ilegítimo?

Recomendamos esta obra, que sin duda abrirá un debate para la cena. 😉 BGD. ¡Nos vemos en los Teatros!

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