Tebanas se representa en la Sala Juan de la Cruz del Teatro de La Abadía del 22 de enero al 15 de febrero, con funciones matinales acompañadas de coloquio especialmente pensadas para público joven a partir de 14 años, aunque abiertas al público general. Ay Teatro propone así un viaje al origen puro de la tragedia clásica, convertido en espejo ético donde seguimos reconociéndonos.
El Teatro de La Abadía acoge Tebanas, el nuevo espectáculo de Ay Teatro, una versión sintetizada y ambiciosa de cuatro de las grandes cumbres de la tragedia griega occidental. Bajo la dirección de Yayo Cáceres y con dramaturgia de Álvaro Tato, la compañía reúne en un solo montaje Edipo Rey y Antígona de Sófocles, Siete contra Tebas de Esquilo y Feniciasde Eurípides, trazando un recorrido coral por la saga de Edipo y sus descendientes. El conjunto se completa con un breve homenaje al espíritu de la comedia ática a través de Los muertos de Aristófanes, concebido como un respiro irónico que aligera, sin diluir, la densidad trágica.
Con este sexto montaje, tras los multipremiados Burro, Vive Molière —presentado en La Abadía en 2022—, Malvivir, Todas hieren y una mata y Mestiza, Ay Teatro consolida una línea artística reconocible: acercar los textos clásicos desde una perspectiva contemporánea, directa y sorprendente. La puesta en escena es esencial y rotunda, apoyada en la fisicidad, el ritmo y la música original interpretada en directo, elementos que permiten que el espectador se introduzca de lleno en el relato, incluso en un espacio de gran formato como la Sala Juan de la Cruz, que el elenco sabe habitar con inteligencia escénica y proyección constante.
La elección de estos textos de Sófocles, Esquilo y Eurípides responde a una clara vocación de la compañía: recuperar obras de enorme potencia teatral cuya sencillez aparente permite lecturas cercanas y actuales. En un tiempo marcado por la crisis permanente, los grandes mitos de Tebas vuelven a interpelarnos desde preguntas que siguen abiertas: la búsqueda de la verdad, la justicia, la identidad individual y colectiva, o la relación entre ley y conciencia. Lejos de una aproximación arqueológica, Tebanas propone un teatro vivo, accesible y profundamente poético.
El montaje se sostiene sobre un elenco joven y todoterreno, formado por Cira Ascanio, Marta Estal, Mario García, Fran Garzía, Daniel Migueláñez y Mario Salas de Rueda, que asumen tanto el coro como todos los personajes de la saga. Cantan, bailan, actúan y tocan instrumentos, construyendo en directo los espacios, las situaciones y los climas emocionales. La decisión de diluir el protagonismo individual refuerza la dimensión colectiva del relato y recupera la esencia coral de la tragedia griega como lugar de pensamiento común y confrontación ética.
Desde el mito de Edipo —llevado por los griegos hasta sus últimas consecuencias— emergen conflictos que siguen resonando hoy: el amor absoluto que, cuando se impone sin límites, deviene destrucción; la rivalidad entre hermanos como lucha por el poder; la herencia familiar entendida como carga moral y política. Estas tensiones, presentes ya en la tragedia clásica, han atravesado siglos de dramaturgia y siguen articulando nuestra manera de pensar la familia, la autoridad y el orden social. No es casual que, desde Shakespeare hasta autores contemporáneos como Tom Stoppard, estos mismos dilemas reaparezcan una y otra vez bajo nuevas formas.
Tebanas es una invitación a reencontrarse con el buen teatro: aquel que confía en la palabra, el cuerpo y la inteligencia del espectador. Un montaje que demuestra que los clásicos no necesitan ser actualizados, sino bien dichos, bien pensados y compartidos en escena. Ir a verla es volver al origen del teatro como experiencia colectiva.
BGD











