Cultura

Una historia intimista y poética del dramaturgo Alberto Conejero.

El CDN en el Teatro Valle-Inclán (sala Fernando Nieva). Estrenó ayer 6 de Febrero: «La Geometría del Trigo» escrita y dirigida por Alberto Conejero.

La obra que se estrenó el 6 de febrero estará en cartel hasta el 24 de febrero. Con un reparto excelente, Alberto Conejero se ha arropado para llevar a cabo este interesante e íntimo trabajo con: Consuelo Trujillo, Eva Rufo, Zaira Montes, José Troncoso, Juan Vinuesa y José Bustos. Todos ellos han manifestado el reto que ha supuesto sumergirse en estos personajes reales convertidos en teatrales. 

La Geometría del Trigo es más que una obra de teatro, es un viaje intenso e intimista a las emociones y los recuerdos del pasado, que sin duda, afectan al presente y que además determinan el futuro. Todo comienza con los recuerdos de Alberto Conejero en su lugar de origen, el sur. Para seguir en ese viaje físico y psiquico al trasladarse al norte. Recuerdos vividos que poco a poco fueron tejiendo la geometría del trigo, formando una historia sobrecogedora a la que el espectador entra mirándose así mismo, pues lo humano es universal, el amor, los secretos, la familia, nada nos es ajeno.

El viaje siempre implica dejar un espacio y conjugar en pretédito eso que ahí dejamos atrás, para sumergirnos en el futuro incierto y excitante de sueños y anhelos. La búsqueda de algo mejor es el motor que nos empuja a dejar los vínculos que amamos. Pero que, sin embargo esos vínculos siempre están ahí, nos une a los mismos un hilo invisible que, en nuestra vida al final tenemos que volver a ellos para reconciliar esa geometría que es la vida en su dimensión espacio-tiempo.

¿Quienes somos? es una pregunta universal y filosófica, que desarrolla en el texto de Conejero un diálogo de sus personajes para intentar enterderse y conocerse, cosa nada fácil por ser completamente infantes en lo emocional, tanto hoy día como ayer. «El teatro no puede ser el prospecto de un medicamento, el teatro es purga y te hace sangrar pero cura»; Alberto Conejero. Como sociedades hoy no tenemos manual de instrucciones en lo que se refiere a la educación emocional, y en la dictadura franquista ésta era nefasta. Ahora no es mejor, nos enseñan a producir y aprendemos materias académicas, pero; ¿y el manejo de la emociones? Las aprendemos a trompicones, errando, llorando, amando… solos.

La escenografía corre a cargo de Alessio Meloni, en una creación que acompaña al trabajo actoral haciendo constantes referencias en sus elementos al mundo de la mina, del pasado destruido y de los pasos perdidos; Xavier Bobés ha hecho el Trabajo de Objetos; David Picazo diseña la iluminación; Bruno Praena se encarga de los audiovisuales y Mariano Marín crea la partitura de este espectáculo.

El proyecto es una producción de Teatro del Acantilado y cuenta con la colaboración de La Estampida, Producciones Teatrales Contemporáneas y Padam Producciones, y el apoyo del Ayuntamiento de Vilches, y la Diputación de Jaén.

Agradecemos al Centro Dramático Nacional por la información. A la agencia LemonPress de comunicación por su ayuda.

Trabajo de Objetos: Xavier Bobés.
Diseño de Iluminación: David Picazo.
Espacio Escénico: Alessio Meloni.
Vestuario: Miguel Ángel Milán.
Fotografía y Vídeo: Susana Martín.
Espacio Sonoro: Mariano Marín.
Visuales: Bruno Praena.
Coordinación Técnica: Leticia Karamazana.
Producción Ejecutiva: Kike Gómez.

El Teatro es vida, La vida es Teatro. BGD 😉 Hasta pronto.

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