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PARA NO SUFRIR MÁS: El Buda en el Mundo

Pankaj Mishra después de finalizar sus estudios universitarios se traslada al Himalaya, donde escribe sobre el Buda.

El libro de Pankaj Mishra está repleto de citas y pensamientos de filósofos occidentales y orientales. Relaciona el todo con la parte, es decir, la atracción de Buda en el mundo occidental puesta desde la perspectiva de un oriental. A ambos lados del globo la humanidad siempre se ha realizado las mismas preguntas. La búsqueda del sentido de la vida, el por qué de la pasiones, los miedos, el conocimiento del “yo”. Desde Sócrates, a Nietzsche pasando por Thomas Hobbes y Buda. Es un libro filosófico que nos invita a reflexionar.

Nacido en India, residente en Estados Unidos, Mishra sabe como nadie explicarnos las diferencias a la hora en entender a Buda en ambas partes del mundo. Este es un libro que será de gran ayuda e inspiración a todo aquel que busque el significado de Buda en mundo. No por ello que implique imposición por parte del autor, quien deja una ventana amplia de interpretación al lector, sin que éste se sienta inclinado a aceptar una idea del Buda única.

Reflexiona sobre Buda y la búsqueda intrínseca en el ser humano del sentido de la vida y del sufrimiento. Mishra sin definirse como budista, ha leído mucho sobre Buda y sus escritos, intentando entenderlo. En este libro nos habla además de cómo la filosofía occidental también ha llegado de distinta manera a la misma conclusión que Buda del significado de nuestra existencia.

“Pag 111: … Hesíodo opinaba que el deseo, la envidia y el conflicto eran parte del orden natural de las cosas. En el siglo VI a.C, el filósofo Heráclito se burlaba de aquellos que buscaban en el mundo la estabilidad y la permanencia. Afirmaba que todo está en fujo constante…”

Para Buda el conflicto interno es también vital para desarrollar el pensamiento y la reflexión intensa hacia el conocimiento de uno mismo y lo que le rodea. Ésta contemplación nos regala el darnos cuenta de que todo está en movimiento constante. Sólo parando y observando nos percatamos de ese movimiento. En principio, esta paradoja la usa para explicar que la acción continua del cuerpo no nos lleva a la apreciación del movimiento. Si no que, una vez que nos paramos físicamente, es cuando nuestra mente comienza a apreciar los cambios.

Por ejemplo, ¿quién no ha vuelto de un viaje y una vez sentado en su sofá ha sido plenamente consciente mentalmente de ese viaje, mientras cuando estaba de un lado para otro la mente no estaba plenamente atenta a los estímulos? Se toma consciencia de todo ese recorrido y se saborea a experiencia de un modo distinto pero a la vez intenso.

Además nos habla del cristianismo, cómo no, pues en occidente tiene importancia. También el cristianismo ha reflexionado sobre el sufrimiento, las pasiones y el conocimiento. No hace una comparativa, a Mishra le interesa más los objetivos comunes, de Buda y la “filosofía” del cristianismo. Con pensadores como Nietzsche nos dice así:

“Pag 118; … Nietzsche consideraba su posición en Europa parecida a la de Buda en la India. Afirmaba encontrarse al final de los milenios de engaños europeos, cuando los filósofos, al igual que la gente corriente habían ensalzado un mundo imaginario en detrimento de su vida en la tierra. En su opinión los europeos habían perdido ese arte de vivir en el mundo que evia posturar la vida eterna como buena y la vida en la tierra como mala. Evitar demonizar las pasiones y el instinto y exaltar el conocimiento abstracto que evita, en resumen, hacer ningún juicio moral”…

“Para Nietzsche el cristianismo era uno de los más grandes engaños creados por y para el hombre.”

También Gautama Siddharta tuvo en su época que lidiar con las corrientes religiosas y de pensamiento aceptadas por una mayoría. El coraje de pensar e ir en contra corriente son quizá los elementos por los que Nietzsche se sentía cercano a Buda. La osadía de hablar y decir que la mayoría no tiene razón y que están ciegos ante el poco espacio que ésta mayoría deja libre al pensamiento crítico.

Así como en el cristianismo Buda piensa sobre el celibato, la admisión de la mujer en la orden budista. Siendo Buda mucho más sensato y radical en el tema analizando que la mente es mente ya sea en un cuerpo masculino o femenino. Mishra nos lo narra así:

“Pag 269;… El Buda se mostró inquieto a la hora de admitir mujeres en un orden de hombres célibes. Su decisión constituyó un paso radical, pues, en las tradiciones religiosas y espirituales de los brahamanes ni tampoco en las demás sramanas, había mujeres. En el Sutra Pitaka se cita una bhikshuni  (orden monástica de mujeres) que dice: ¿Qué importa que sea mujer cunado la mente se concentra, cuando el conocimiento fluye sin cesar mientras uno ve correctamente el Dharma?

Y continúa diciendo:

“… A aquel que se le ocurra pensar; soy mujer o soy hombre o soy lo que sea, le mostraré dirigirse al Mara…” Dicho en pocas palabras Mara en el budismo representa un ser simbólico de la ignorancia espiritual y la destrucción del Ego.

En otros textos se encuentran citas donde Buda critica los prejuicios hacia las mujeres. Sin embargo éstas seguían subordinadas a los hombres en las instituciones monásticas budistas. Fue en el movimiento tántrico que surgió en la India en el siglo VII el que acabó con muchas de las reglas patriarcales de dichas órdenes. El respeto a las mujeres se convirtió en uno de los requisitos fundamentales para la iluminación. En la tradición del budismo Mahayana, todo dualismo debe ser rechazado lo que significa desembarazarse de las distinciones de género.

¿Fue Sidharta entonces feminista? Él no veía fundamentos intelectuales ni espirituales para subordinar la mujer al hombre.

Hasta la próxima 😉

BGD

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