¨Copenhague¨ Estreno absoluto. De Michael Frayn. Versión: David Serrano Dirección: Claudio Tolcachir Con Emilio Gutiérrez Caba, Carlos Hipólito y Malena Gutiérrez Bohr Avilés ©Foto Marieta AVI
¨Copenhague¨ Estreno absoluto. De Michael Frayn. Versión: David Serrano Dirección: Claudio Tolcachir Con Emilio Gutiérrez Caba, Carlos Hipólito y Malena Gutiérrez Bohr Avilés ©Foto Marieta AVI
¨Copenhague¨ Estreno absoluto. De Michael Frayn. Versión: David Serrano Dirección: Claudio Tolcachir Con Emilio Gutiérrez Caba, Carlos Hipólito y Malena Gutiérrez Bohr Avilés ©Foto Marieta AVI
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Emilio Gutiérrez Caba y Carlos Hipólito después de casi 30 años sin coincidir en las tablas lo en hacen en «Copenhague», junto con Malena Gutiérrez; Teatro La Abadía.

La linea fina entre lo ético y moral, la amistad y el deber, lo humano y lo científico. Poner la amistad en el medio de una guerra es siempre arriesgado, supone un conflicto ético y moral. Estos dos personajes Niels Borh (Emilio Gutiérrez Caba) y Werner Heisenberg (Carlos Hipólito), son respectivamente maestro y alumno predilecto, amigos, colaboradores, genios de la física, complementarios, adversarios, admiradores el uno del otro. Se interpone entre todo esto, la Segunda Guerra Mundial, cada uno pertenece a un bando. Se interpone, nada más y nada menos, la bomba atómica.

Copenhague se estrenó en Londres en el años 1998 en el National Theater, ahí fue el inicio de un viaje a numerosos países donde ha sido representada con gran acogida. El primer director de escena Michael Blakemore propusó entonces pequeñas modificaciones en el texto original cuando se descubrió nuevo material de este encuentro entre estos dos científicos. Fue una carta de Borh a Weisenberg que nunca fue enviada, además de encontrarse otra documentación de archivo. Así pues, Copenhague parte de un hecho histórico documentado, pese a sus interrogantes de lo que exactamente hablaron estos dos Físicos Premios Nobel.

Copenhague es uno de los montajes más esperados de la temporada de La Abadía. El libreto del escritor y dramaturgo Michael Frayn recibió en el año 2000 el Premio del Círculo de Críticos y el Premio Tony a la mejor obra de teatro. Esta pieza, una de las más premiadas y representadas en los últimos años cuenta en esta ocasión con un reparto de lujo (pues no puede ser de otra manera, dado la complicación del texto) tres pesos pesados de la escena con una amplísima trayectoria y experiencia. Emilio Gutiérrez Caba, Malena Gutiérrez y Carlos Hipólito. Los tres se ponen en manos de Claudio Tolcachir quien ha realizado una revisión del texto ajustándolo a una hora y media aproximada de las dos horas y pico originales, en la escenografía y vestuario Elisa Sanz y Juan Gómez Cornejo en la iluminación.

En un mes de Septiembre de 1941 Heisenberg visita a su maestro y amigo Niels Borh. Heisenberg construyó su carrera a la configuración de la física cuántica y Borh era el padre de la física cuántica. La cuestión de si la ciencia está al servicio de las personas o tiene además una doble agenda oculta. ¿Por qué los gobiernos destinan tantos millones del presupuesto de Estado para ciertas investigaciones científicas? ¿A quién o a qué intereses darán servicio? La cuestión de si un científico se pone al servicio del poder político haciendo su trabajo, o de si por el contrario, no lo hará por motivos éticos y la duda que sus experimentos sirvan para aniquilar seres humanos. Este dilema se plantea en Copenhague. ¿Por qué Heisenberg arriesga su vida para ir a Conpenhague a ver a Bohr? Se han hecho mil preguntas sobre esta reunión de estos dos Premios Nobel de Física en la ciudad danesa. Existen muchas lagunas sobre el encuentro y lo que se dijeron. Lo que sí está claro es que después de ese encuentro de algunas horas, se distanciaron y no se volverieron a ver jamás.

Pero el viaje a Copenhague no fue el único que realizó Heisenberg, éste viajó bastante por la Europa ocupada bajo el protectorado de Himmler, quien evitó su encarcelamiento pues Heisenberg era mitad judío. Dos años después de su encuentro con Borh en Copenhague, Heisenberg le confesó a un colega holandés que «Europa no se podía gobernar democráticamente, que una Europa gobernada por Alemania sería mejor que una Europa gobernada por Rusia«. Esto reza un excelente artículo escrito por David C. Cassidy. En el link está en inglés. Pero si queréis saber más pues es fascinante podéis buscar más información sobre este historiador.

The world has changed enormously since 1991, and these changes have had significant impact on our view of German bomb research and of Heisenberg’s role in its pursuit. As Cassidy explains, the Cold War had ended, many new documents from German and Russian sources have come to light, nuclear proliferation has become even more threatening. Regarding Heisenberg himself, private family letters, not to mention Niels Bohr’s drafts of letters to Heisenberg (never sent) about their famous meeting in Copenhagen in September 1941 have surfaced. Most dramatically, the play Copenhagen by Michael Frayn appeared and stimulated new interest in the entire question of German bomb research.

TRADUCCIÓN: El mundo ha cambiado muchísimo desde el año 1991, éstos cambios han tenido un impacto significante en nuestro punto de vista sobre la investigación alemana de la bomba y del papel de Heisenberg en su búsqueda. Como David C. Cassidy explica, la Guerra Fría ha acabado, muchos documentos nuevos de fuentes alemanas y rusas salen a la luz, la proliferanción nuclear ha llegado a ser incluso más amenazante. Respecto a el mismo Heisenberg, cartas privadas de la familia, por no mencionar los borradores de las cartas de Borh a Heisenberg (jamás enviadas) acerca del su famoso encuentro en Copenhague en septiembre de 1941, han salido ahora a la superficie. Más dramáticamente, la obra de teatro escrita por Michael Frayn, apareció y estimuló un renovado interés por toda esta cuestión, de la investigación alemana de la bomba.

El año 1991 al que se refiere Cassidy es el año en el que escribe una biografía de más de 600 páginas sobre Werner Heisenberg.

Es fácil caer en la trampa simplista maniquéa del bien y el mal. Pues requiere de estar al lado de una de las posturas desechando la otra. El texto nos propone una vía menos simple pero que abre el abanico a más posibilidades. Pone en cuestión temas como la ética al servicio de una postura, por lo que supone el sesgo ideológico / político. Obtener avances científicos en pos del progreso y mejora del mundo tiene el lado opuesto, de ser utilizado para otros propósitos destructivos. ¿Qué habría pasado si los nazis hubieran desarrollado la bomba atómica en al 2ª Guerra Mundial? No lo hicieron, se les adelantó Estados Unidos en el bando Aliado. Éstos la usaron sin pensar en las consecuencia devastadoras, y no les tembló el pulso. Lo cierto es que un mes antes de la visita de Heisenberg a Borh los alemanes llevaban ventaja en el desarrollo nuclear. Ventaja que perdieron después. Heisenberg vivía en una angustia interna constante, al mismo tiempo que amaba su país Alemania, no se suscribía a la estrategia de Hitler. En la obra teatral se pone en escena dicha angustia, la dicotomía interna, lo humano más allá de la dialéctica intelectual del físico alemán y del porqué de su visita a Borh.

Es mucho lo que se podría escribir y hablar sobre este encuentro en Copenhague, crucial para comprender la historia, pero también y sobre todo al ser humano, al científico, el amor a la patria, la ética, la amistad y la pasión de descubrir…. lo que sí os recomiendo a todos aquellos que os guste la historia la ciencia y el teatro es ir a ver esta maravilla con tres grandes de la interpretación de la mano de Claudio Tolcachir. Hoy 23 de Mayo se estrena en La Abadía hasta el 30 de junio. Pero, os digo, como siempre alertas que las entradas están volando ya!!!! NOTA: Se ha prorrogado hasta 14 de julio.

¡Nos vemos en los Teatros! BGD 😉

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