Boom!

Brasil afronta una oleada de feminicidios en la era Bolsonaro.

Preocupación por el alarmante número de feminicidios en Brasil. En España la cosa no va mejor. ¿Qué está pasando? ¿De donde viene esa misoginia?

La preocupación social por esta violencia, llamada de género, término confuso aunque aceptado. Violencia es maltratar físcia o psicológicamente, violencia es controlar a un adulto de forma psicótica, violencia es cualquier tipo de agresión sea física, sexual etc. Pero cuando una persona lleva esa violencia al final de sus consecuencias, es decir, acabar con la vida de alguien, a eso se le denomina asesinato. Violencia de género pues, parece no apto para dar una definición real de su consecuencia. Pues es equívoco.

Cuando oigo algunas conversaciones e incluso estoy en alguna de ellas con interlocutures masculinos, pienso, que no vivimos en un buen momento, si no que, estamos dando pasos de cangrejo (como ya visionó Umberto Eco). Es muy preocupante, pensar que hay hombres que adopten argumentos tan poco documentados y absurdos como el que un conocido partido político en emergencia en España ha manifestado. «Es un crimen pasional que siempre ha existido entre parejas» con otro argumento no menos alucinante como; «hay más hombres o niños que mueren a manos de mujeres». Es lamentable que mueran personas asesinadas inocentes independientemente de su sexo. Pero la cruda realidad es que mayoritariamente son mujeres. Por no hablar de la ola de violaciones que quedan impunes o levemente gravadas. ¿Habrá que replantearse si la ley nos protege y nos sirve?.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) expresó este lunes su preocupación por las cifras de feminicidios en Brasil.

«La CIDH manifiesta su preocupación ante la alarmante prevalencia de asesinatos de mujeres por razones de género en Brasil, dado que al menos 126 mujeres han sido asesinadas en el país desde el inicio del año», destacó la comisión en un comunicado.

Según datos de la ONU, el 40 por ciento de los asesinatos de mujeres en América Latina y el Caribe se produce en Brasil.

La CIDH destaca que los asesinatos de mujeres no son un problema aislado, sino sintomáticos de un patrón de violencia de género que es resultado de «valores machistas profundamente enraizados en la sociedad brasileña».

La comisión ve como positivos algunos avances de los últimos años, como la aprobación de una ley que tipifica el feminicidio, pero advierte que el Estado es ineficiente porque no consigue proteger a las mujeres que denuncian a sus agresores, por ejemplo.

«Resulta inadmisible que mujeres con órdenes de protección sean asesinadas, que no dispongan de suficientes refugios o que sus denuncias no sean debidamente tomadas en consideración», lamentó en la nota oficial la presidenta de la CIDH y relatora para los Derechos de las Mujeres, Margarette May Macaulay.

La CIDH recuerda que en muchos casos los agresores eran o habían sido pareja de las víctimas, que casi la mitad de los homicidios de mujeres en Brasil son cometidos por arma de fuego, y en la mayoría de casos, en sus propias casas.

En este sentido, diversas organizaciones subrayaron recientemente que las tasas de feminicidio podrían agravarse tras el decreto aprobado por el Gobierno de Jair Bolsonaro, que facilitó la tenencia de armas de fuego.

La CIDH hace una llamada de urgencia al Estado brasileño para que refuerce los mecanismos de prevención y de protección para erradicar la violencia, y que ejecute políticas públicas para erradicar estereotipos de género discriminatorios.

También ve necesario reforzar la capacitación, con perspectiva de género, de los agentes del Estado que atienden a mujeres víctimas de tentativas de asesinato, ya sea a nivel policial, investigatigación o judicial.

Veamos algunos datos del INE para dar luz a este asunto. Desde el año 2013 al 2018 ha habido por lo general un aumento de casos de violencia de género y doméstica. Siendo la línea de la gráfica ascente significativamente a partir del 2015. La definición que se hace de la violencia de género o doméstica es:

«Según la Ley Orgánica 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género (conocida como Ley Integral), este tipo de violencia es la que se produce como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, y se ejerce por parte de quienes son y han sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia. La violencia de género a que se refiere la citada ley comprende todo acto de violencia, física o psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privacidad arbitraria de libertad.»

¿Qué tiene que ver esta tendencia en aumento del asesinato a mujeres o femenicio con el auge de las extremas derechas? En estos partidos además hay mujeres que defienden estas ideas que incluso van en su contra, ¿porqué? Hablar de igualdad es feminismo. Feminismo es tener una conciencia de siglo XXI para obtener los mismos deberes y derechos como seres humanos. Esto aún está lejos de ser realidad.

En los países llamados occidentales hemos recorrido un largo camino para llegar donde estamos; pero visto lo visto; ¿Dónde estamos? Desde aquí hago llamamiento a reflexionar sobre todo esto. No es cuestión de disminuir al hombre, hay mujeres feministas que lo son por que quieren igualdad en su sociedad, por que quieren ir por la calle a la hora que sea y no mirar atrás intranquilas. Son feministas por que quizá tengan hijas o nietas y desean un mundo donde ellas no tengan techos de nada. La educación, las leyes, quienes son nuestros jueces, las instituciones políticas, la ética y moral social, hay que revisar todo ello. Tenemos que atajar el problema de abajo hacia arriba. ¿Manifestarse? si, aunque no es suficiente. Algún grupo de presión efectivo para indagar exhaustivamente que está pasando.

El hombre también será más feliz en un mundo de igualdad. Habrá algunos que no, no lo dudo pero, éstos serán una minoría, del mismo modo que las mujeres con ideas extremistas acerca del «feminismo» serán una minoría también. En cualquier movimiento social o político, ha habido algunas voces exaltadas, eso es parte de un proceso, no hay que permitir que esas voces llenen el todo pues son únicamente un parte. El feminismo es más que esa idea simplista donde algunos lo quieren reducir, que son mujeres enloquecidas que quieren castrar al hombre. Nada más lejos de la realidad y pensar así es no estar entendiendo.

BGD

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