Boom!

Emergencia Climática: No hay retorno. Compromisos políticos y sociales.

Desde los años 80 (incluso ya antes) del pasado siglo XX ya los científicos comenzaban a vaticinar ciertos patrones de cambios sutiles en la temperaturas, visualización de grietas sobre el hielo en los Polos. Ya se decía que tenía una repercusión la emisión de humos con la saturación atmosférica (CO2). Se hablaba de la lluvia ácida. También avisaban de las consecuencias devastadoras del deshielo de los polos en el aumento de los mares, la desaparición de las costas, e incluso de algunas ciudades. Ya está ocurriendo.

La sociedad civil, normalmente va más rápido que la creación de leyes o cambios políticos. Por lo general, la sociedad civil es la que va empujando a los legisladores a renovar los conceptos y preceptos legales, que son más lentos, dado que requieren de un procedimiento lento intrínseco. Con respecto al «Cambio Climático» hay un comportamiento distinto en las relaciones de la sociedad civil, la política y las leyes. El punto que une estas «comunicaciones» es la información. Los artículos, estudios e investigaciones sobre este tema de manos de expertos, las noticias generales, meteorología, etc.

Existe un choque entre el ansiado de crecimiento económico y los efectos del cambio climático. ¿Qué queremos realmente? Cuando la venta de coches se desinfla, nos ponemos las manos en la cabeza. Los gobiernos ponen medidas de ayudas para que el consumidor consuma y compre un coche. Al mismo tiempo, esos mismos gobernantes dan discursos estupendos y demagogos sobre el «cambio climático» y cómo éste es la prioridad en sus agendas. Bla bla bla, …. ¿Dónde están las medidas efectivas? Ya no se está planteando la posibilidad de un «cambio climático», ya está habiéndolo, por tanto, ahora hay que aportar medidas e ideas de cómo vamos a sobrevivirlo. Es aquí donde radica una contradicción tanto en los políticos como en la sociedad civil, ésta culpa a los gobernantes. Pero, ¿y nuestra responsabilidad como individuos?

A partir de aquí, escriendo el presente artículo, hemos tenido acceso a una charla del «Think Tank» Real Instituto Elcano, en Madrid, con presencia de la Ministra en funciones de Transición Ecológica, Dña. Teresa Ribera. La charla conferencia, tuvo lugar en un marco muy apropiado el Jardín Botánico de Madrid, lleno de naturaleza en el pleno centro de la ciudad. El Instituto Elcano presentaba su encuesta acerca de cómo los españoles ven y entienden el cambio climático. Por tanto, dado que nosotros ya estábamos trabajando en el presente artículo, daremos los resultados que, consideramos reveladores y acorde con lo que percibimos, pues están muy conectados con lo que opinamos de esa incoherencia en la percepción y preocupación de la sociedad.

Video facilitado por Real Instituto Elcano.

En el año 1992 hubo un reconocimiento institucional acerca del cambio climático. En el 2011 España legisla con la Ley del Cambio Climático, en el 2017 hay una Mesa Redonda de expertos sectoriales, en febrero de 2019 se presenta la Ley de Transición Energética, con los partidos políticos en consenso sobre este tema. Así pues, desde la toma de conciencia en el 1992 hasta un proyecto de ley han pasado 27 años. Las cosas de Palacio van despacio, pero mientras tanto el desastre sigue su curso. Desde el 2019 hasta el 2050 se quieren hacer o implementar muchas cosas para ralentizar el proceso ya imparable del calentamiento global. Teníamos planes de mejoras al 2020, ya estamos en el 2020 y ahora estamos postergándolo al 2030…

En el estudio realizado salieron datos algo contradictorios, siendo éstos así: un porcentaje alto de la población cree que el cambio climático es el principal problema al que nos enfrentamos. Con respecto a las responsabilidades, primero son las empresas (según los encuestados) segundo lugar son los gobiernos, quienes además deberían hacer algo, tercer lugar son otros países, que contaminan más que nosotros, y en cuarto lugar, somos nosotros los responsables y los que deberíamos hacer algo. El problema es que individualmente todos creemos que son otros quienes tienen la culpa y no nos reponsabilizamos nosotros mismos. He aquí el quid de la cuestión. Pues; ¿quiénes son las empresas? ¿y los gobiernos? en último término, es cierto que el gobierno tiene el poder de legislar, como la Ministra dijo; «la política tiene la herramienta efectiva para establecer cambios», pero somos nosotros quienes votamos, quienes no queremos sacrificar nuestras comodidades del Estado de Bienestar, y desde luego, somos nosotros quienes compramos los productos que venden esas empresas «tan culpables».

Otro tema a resaltar es que no se sabe hasta que punto se tiene una percepción de la urgencia del problema del cambio climático en los políticos. Es decir, unos piensan que la transición ha de hacerse poco a poco en los próximos treinta años, otros piensan que habría que tomar medidas drásticas y urgentes ¡Ya! Se percibe cierta politización del cambio climático, ahora que está siendo muy visible la preocupación, con las manifestaciones de los jóvenes principalmente, todos los políticos llenan sus discursos, creyéndose adalid de la lucha contra el cambio climático y protectores del planeta. La realidad es otra cosa. Volviendo a los datos de la encuesta; se habló de recaudar impuestos sobre matriculaciones y circulación de coches. Hay un porcentaje alto de españoles están dispuestos a pagar un poco más por salvar el planeta. En nuestra más humilde opinión, creemos que esto no es suficiente, y además injusto que siempre paguen los mismos.

La Ministra hablaba de esa transición al sistema económico «verde», crear empleos con proyectos de energías renovables o empresas innovadoras en el campo científico y ecológico. Para establecer ese cambio, ¿qué hace falta? Un consenso de todos, empresas, gobiernos y seres humanos. Somos todos los que con pequeños gestos podemos hacer grandes cambios. Manifestarse está muy bien, hay que hacerlo, además es un derecho. Pero sólo manifestarse no arreglará el problema. De hecho, no tiene arreglo, pues se habla aquí de ralentizar el proceso, dado que pararlo no es posible. No sólo hay que penalizar con impuestos al contribuyente, creemos que además, habrá que incentivar a quienes lo hagan bien, e incluso, por qué no, bonificarle. Es cierto, que hasta que no vemos el problema que afecta a nuestro bolsillo, parece que no pasamos a la acción. Fijémonos en los actos pequeños.

Este fenómeno de dejar la basura a cualquier hora es global.

En la observación de las pequeñas cosas y actos de las personas localmente, podrían estar muchas respuestas a lo complicado del asunto. Miramos en nuestra localidad, municipio o barrio, miremos a nuestro alrededor, observamos a la gente, nos damos cuenta de cuántas cosas se hacen mal sin consecuencias para estas personas. En los actos individuales de millones de personas hay hábitos muy perjudiciales, así pues, tiene que ser desde el individuo hacia lo colectivo.

Foto realizada el 25 de diciembre. La gente no respeta los horarios, pero aunque existe regulación con multa a estos actos, lo pasan por alto; entonces: ¿para qué sirven las normativas municipales?

Pequeñas decisiones como por ejemplo, al ir a hacer la compra no adquirir nada en plástico que no sea estrictamente necesario. La fruta, la verdura, algunos productos cárnicos que ya van envueltos en papel, lo vuelven a introducir muchas veces en una bolsa innecesaria de plástico. Caminar distancias cortas en lugar de usar vehículo propio, también usar transporte público. Aunque a veces uno se puede eternizar (dado la deficiencia del transporte público en Madrid últimamente) para llegar a su destino. Respetar las horas de deshacerse de la basura en la calle.

A cualquier hora hay residuos o muebles en las calles, foto de una ciudad de la Comunidad de Madrid

No obstante, del 2 – 13 de Diciembre tendrá lugar la Conferencia de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. Estamos expectantes de qué dirán, así cómo, los países invitados, las ONG´s, los representates y expertos, en definitiva, todos los que hablarán y aportarán datos, contingencias y soluciones (esperamos) rotundas al problema que ya estamos viviendo y que no podemos esperar más a cambiar los hábitos. Nos interesa el puntosde vista de los países, dado que existe este encuentro frontal, entre la contingencia del cambio climático y el crecimiento económico con los actuales modos de producción y tipos de empresa. Hasta pronto BGD

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.